Ha llegado el turno de hablar de la sierra de Aralar. Sus 208 km^2 hacen frontera con Navarra y el País Vasco. Estas verdes montañas son el hogar de pastores y el cobijo de uno de los monasterios más queridos en Navarra, San Miguel de Aralar. Una obra románica del siglo XII en la que destaca su retablo del presbiterio del templo.

Según cuenta la leyenda Teodosio de Goñi, señor de la comarca de Goñi en el siglo

VIII, a su vuelta de la guerra con los árabes, se encontró en el camino con un diablo disfrazado de ermitaño, quien le contó que su mujer le había estado engañando con un criado. Al llegar a casa, Teodosio atravesó con su espada a la pareja que yacía en su cama, sin percatarse de que eran sus padres. Como penitencia, el papa le condenó a caminar por los montes cargando una cruz y atado con unas cadenas hasta que éstas se rompieran. Vagando por la Sierra de Aralar, un día se le apareció una joven que se disponía a cumplir con la tradición de servir de víctima a un dragón que habitaba en esas tierras. Ese dragón lo conocían los vascuences por el nombre de Iraunsugue. Teodosio decidió sustituir a la joven y cuando iba a ser devorado, invocó a San Miguel. El Arcángel le cortó el cuello a la bestia y después las cadenas a Teodosio, liberándolo de su penitencia. Allí mismo, Teodosio erigió el santuario en el que se guardan las cadenas y se venera la reliquia de San Miguel.
Podría ser que anteriormente a la iglesia hubiera un templo pagano. Hay quien cree que San Miguel heredó atributos de Hermes o Mercurio, mediador del Cielo y la Tierra y por ello, adorado en los montes. Tanto el dios como el santo llevan alas y conducen las almas al cielo, pesándolas en el Juicio Final.
Existen muchas leyendas y creencias ambientadas en estos pastos y bosques de hayas, por los cuales pudo haber pasado hasta el héroe Roldán.

Entre sus picos más significativos destacan el Irumugarrieta (1.431 m), Aldaon (1.411 m) Ganbo (1.402 m), Pardarri (1.393 m), Beoain (1.359 m), Txindoki o Larrunarri (1.346 m), Artxueta (1.343 m), Arrubi (1.299 m), Putterri (1.299 m) y Balerdi (1.195 m). Es decir, nada que ver con la altura del
monte Ararat, pero no dejan de ser bonitos.
¿Viajamos?
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Hay dos montes cuyo nombre asocio, uno me recuerda al otro por alguna razón. Lo curioso de todo es que probablemente no tengan nada en común, es más si un turco o armenio pensará que intento comparar el gran Monte Ararat con un pequeño monte como es el de Aralar, diría que estoy loca (Quizás no le faltará algo de razón). Sin embargo, estos dos montes de altitud tan dispar y separados por miles de kilómetros, algo se parecen y es que ambos son protagonistas de leyendas e historias, hacen frontera entre distintas tierras y son considerados sagrados por los habitantes de la zona. Las montañas por su belleza y magnificencia imponen respeto y son por igual amadas y temidas por los lugareños. Se ven envueltas en un ambiente de magia y misticismo, que las hace aún más dignas de ser admiradas.

Empezaremos hablando por aquello de su fama, incluso Atom Egoyan le dedicó una
película, del monte Ararat. Un monte de 5165 metros son palabras mayores y si además a él se cree que llegó Noé con su arca, no sólo es un monte alto del montón sino que es único. Probablemente por eso, turcos y armenios que siempre se han llevado un poco mal, quieran tenerlo para sí. Por supuesto, también los kurdos lo tienen en consideración. Muchos montes, podría uno pensar, tienen la mala leche de quedarse a mitad de camino entre dos países :). En realidad, la naturaleza no entiende de eso, sino que son más bien los pueblos a lo largo de la historia los encargados de establecer fronteras políticas que en muchos casos resultan absurdas. La URSS y Turquía acordaron la frontera en 1923. Pero eso es otra cuestión.

El Büyük Ağrı Dağı como dirían los turcos, es la montaña más alta de Turquía, además de ser un volcán inactivo cuya cima tiene nieves perpetuas. La historia del Arca viene contada en el Antiguo Testamento por lo que es compartida por cristianos y judíos, pero además aparece en un antiguo mito sumerio, la epopeya de Gilgamesh. Esta epopeya se considera la historia escrita más antigua de todo el mundo. Fue escrita en 12 tablas en escritura cuneiforme y cuenta las aventuras del rey de Uruk (2750-2500 a.C). En la
tabla XI se cuenta la historia del diluvio, similar a como más tarde se contaría en la Biblia.

"Acórdose Dios de Noé y de cuantos con él estaban en el arca, y mandó sobre la tierra un viento, y comenzaron a menguar las aguas. Cerráronse las fuentes del abismo y las cataratas del cielo, cesó de llover, y las aguas iban menguando poco a poco sobre la haz de la tierra. Comenzaron a bajar al cabo de ciento cincuenta días. El día veintisiete del séptimo mes se asentó el arca sobre los montes de Ararat..."
Génesis 6-10.
En 1829 el alemán, Johann Jacob Friedrich Wilhelm Parrot junto al poeta armenio Khachatur Abovian y su grupo escalaron hasta la cumbre del Ararat, siendo los primeros en hacerlo en la época moderna. Pese al interés que pueda despertar, no ha habido tantas personas que hayan escalado hasta la cumbre de la montaña, las historias pesan.
A los pies del monte Ararat se encuentra el palacio de Ishak Pasha(İshak Paşa Sarayı) en Doğubeyazıt. Patrimonio de la Humanidad, esta obra combina el arte persa, otomano y selyúcida en medio del mejor paisaje natural posible. En Armenia se puede contemplar el enigmático monte desde el monasterio Khor Virap. La leyenda cuenta que fue ahí donde el rey Trdat III se convirtió al cristianismo.
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Hablar del Bósforo implica hablar de leyendas e historia. Suscita a soñar y a imaginar, a volar en libertad. No tengo alma literaria, por eso, prefiero dejar paso a escritores, cuyas palabras puedan expresar las sensaciones que provocan las aguas marinas del Bósforo. Javier Reverte en su gran libro "Corazón de Ulises" dice así:

"El Bósforo une el mar Negro con el Mediterráneo y separa Asia de Europa, tiene la forma de un sinuoso manantial que se arrastra entre tierras arrugadas, grueso como una laguna en ocasiones y en otras cerrándose sobre sí mismo hasta parecer un hilo delgado sobre la carta. Su anchura, en la realidad, varía entre los tres kilómetros y los setecientos metros. El Bósforo mide treinta y cinco kilómetros de boca a boca y su profundidad oscila entre los cincuenta y los setenta y cinco metros.
En los días de mar calmo semeja ser un canal artificial, domeñado y pacífico. Pero es un efecto engañoso. Sus aguas se agitan en corrientes erráticas y contracorrientes, los vientos pueden ser imprevisibles y las nieblas lo cubren con frecuencia. "Es un mar ingobernable", dice John Freely en su libro sobre Estambul. A pesar de ello, el tránsito marítimo es muy intenso en el angosto Bósforo, pues no hay otro paso por el que salir del mar Negro al Mediterráneo.

Por el estrecho han descendido, a veces, incluso icebergs, en períodos de mucho frío, según cuenta el propio Freely. El erudito francés Petrus Gyllius, que vivió en Estambul durante el reinado de Solimán, en el siglo XVI, aseguraba haber visto en las aguas del Bósforo el mayor tiburón con que jamás se había encontrado en sus muchas travesías marítimas. Es frecuente navegar en este estrecho junto a nutridos bandos de delfines, y en la más antigua moneda acuñada en la anciana Bizancio aparece representado un delfín. Pero la más impresionante leyenda del Bósforo la protagoniza una ballena. Fue en la época que gobernaba la ciudad el general Belisario, a las órdenes del emperador romano Justiniano. El gran cetáceo, probablemente un enorme cachalote, fue bautizado como "Porphiry" por los aterrados marineros de aquellas aguas. Durante meses permaneció en el Bósforo, hundiendo los barcos que osaban acercársele. Belisario no encontró forma de matarle. Y sólo volvió la calma a esta lengua de mar cuando aquella Moby Dick de la Antigüedad decidió buscar su madriguera en otros océanos.
Por el Bósforo cruzó el navío "Argo" que quiere decir veloz en griego, hacia las tierras desconocidas de la Cólquide, en el extremo oriental del mar Negro (actual Fatsa, cerca de Trabzon), en busca del Vellocino de Oro. Los Argonautas capitaneados por Jasón fueron los primeros grandes exploradores de Europa.

Al Bósforo le rodean altas colinas verdosas, con bosques de castaños, plátanos, cipreses y pinos de familias diversas. Dos largos puentes une, en el trayecto hacia el mar Negro, las orillas asiática y europea. Pero el lugar más imponente es aquel que todos los estudiosos han localizado como el punto donde se encontraban las dos rocas asesinas de la epopeya de "Argo": las antiguas Simplégadas, que se cerraban al paso de los navíos para aplastarlos. Son dos enormes roquedales, conocidos también como "Rocas Chocantes" en cuyas alturas se alzan sendas fortalezas construidas por los sultanes otomanos. La del lado europeo, el Rumeli Hisarı (castillo tracio), la levantó Mehmet II, en 1452, un año antes de conquistar Constantinopla. La de la orilla asiática, Anadolu Hisarı (castillo anatolio) data de 1393 y ordenó construirla Beyazıt I para cerrar la salida al mar de los barcos bizantinos.<...>

Luego, el estrecho comenzó a abrirse y el mar parecía moverse con mayor libertad, como un ser vivo que, liberado, sacudiera su cuerpo después de atravesar, casi a gatas, un angosto pasillo. Un rato después, al frente, el horizonte se abría, el sol parecía más lozano y las tierras que encerraban la lengua del Bósforo aflojaron su presión sobre el gua. El mar Negro asomó entre las orillas de Rumeli Hisarı, a mi izquierda, y Anadolu Hisarı, a mi derecha. Y a fe que se mostraba como un mar un poco más oscuro que el que dejábamos atrás."
fotos: samimi
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Tras el puente de la Inmaculada, ya estamos aquí. El día 8 de diciembre, día de la Inmaculada, fue festivo en toda España. Ese día pude contemplar que ya habían caído las primeras nevadas que tanto parecen estar resistiéndose este año. La bonita montaña de Pedraforca de 2500 m de altura en la comarca de Berguedá, en Barcelona, ya tenía un poco de nieve.

Fotógrafa:Samimi
Esta montaña dicen que tiene forma de demonio. Aseguran que su forma se debe a una terrible lucha entre el demonio y una armada de ángeles. Otros, sin embargo, consideran que los dos picos de la montaña son los cuerpos petrificados de dos gigantes que salvaron a los niños del valle de caer en las garras de una bruja. Desde 1983 forma parte del Parque Natural Cadi-Moixero.
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España
Población total: 40.397.842 (Julio 2006)
Superficie total: 504,750 km^2
PIB(2005): 1017 trillones de $
Gobierno actual: Partido Socialista Obrero Español (José Luis Rodríguez Zapatero)
Lengua: Español, euskera, catalán, gallego (oficiales), aragonés y bable.
Tipo de gobierno: Monarquía parlamentaria (desde 1978)
Religión: Estado aconfesional.Católicos (94-79%), musulmanes (3%), judíos (<1%).
Capital: Madrid
Turquía

Población total: 70.413.958 (Julio 2006)
Superficie total: 780.000 km^2
PIB (2005): 552,7 billones de $
Gobierno actual: Partido Islamista Moderado AK (Recep Tayyik Erdogan)
Lengua: Turco (oficial), el kurdo, el zaza, el bosnio, los idiomas circasianos, el laz, el árabe, el griego, el armenio y el ladino.
Tipo de gobierno: República (desde 1923)
Religión: estado laico. Musulmanes sunníes (75-80%), alevíes (20-25%), cristianos ortodoxos, católicos y judíos (1-2%)
Capital: Ankara
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