El perfume de las rosas

Las rosas se pueden destilar obteniéndose así el aceite esencial, o bien pueden extraerse con disolventes tipo hexano hasta obtener un absoluto. Dependiendo del método empleado el olor final será distinto, así como el precio y la cantidad de pétalos de rosa necesarios (3500 kg frente a 450 kg para elaborar 1 l de aceite esencial y de absoluto respectivamente). Esas diferencias influyen en su posterior aplicación, el aceite esencial se utilirá en perfumes, mientras que el absoluto se añade en cosméticos de tratamiento o de higiene.


Volviendo al aceite esencial, las rosas deben recogerse, como siempre que se coja un flor, por la mañana temprano para que estén más frescas. Se incorporan al destilador junto con agua en una proporción agua-rosas (3:1). Para aquellos no químicos os explico brevemente en que consistiría un proceso de este tipo. En un recipiente se colocan los pétalos y el agua. Esto se calienta a una temperatura determinada según el punto de ebullición del compuesto a separar, de manera que se forman unos vapores que gracias al condensador (un refrigerante conectado a la corriente de agua) condensan y son recogidos en otro recipiente. El líquido obtenido es el aceite deseado.

Este proceso se repite varias veces, pero el producto más valioso es el de la primera destilación. El aceite esencial de rosas necesita de unos días para tener su apreciado olor. El residuo se deja secar y se usa como abono en el campo.
Y es que las rosas inspiran como al artesano de este video.
Watermelon carving from Vid Nikolic on Vimeo.